La caída de los precios del petróleo y la fuerte inversión de recursos para el sector salud destinados a combatir la pandemia, ocasionarían en corto plazo la desaceleración de la economía

El desbalance actual de la economía mundial los ha tomado a todos por sorpresa. Nadie imaginó que la pandemia llegaría a impactar y moverle los cimientos a las potencias más desarrolladas. Aún no se sabe cuáles serán las consecuencias a largo plazo, lo cierto es que el desplome de los mercados por el coronavirus es cada vez mayor.

Los economistas advierten que es un acontecimiento muy grave, por lo cual señalan que lo más prudente es pensar con cabeza fría y proyectarse hacia el futuro, conservando el capital actual para sacarle provecho, una vez que pase la cuarentena.

Aunque la crisis financiera golpea hasta las economías más sólidas, muchos apuestan a la estabilidad del sistema, pues ante las medidas tomadas por los diferentes gobiernos, han visto un respiro ante la situación de riesgo, destacando que todo gira en función de la sustentabilidad.

Políticas económicas acertadas

De hecho, los analistas comentan que el coronavirus no representa amenaza alguna para la expansión de los mercados, siempre y cuando se diseñen políticas efectivas, con acciones coordinadas que protejan los activos fiscales y monetarios de las naciones. 

Aunque ciertos gobernantes han preferido mantenerse al margen, son los incentivos los que mantienen a flote a las pequeñas y medianas empresas, mientras los esfuerzos se concentran en los programas de salud pública para frenar el contagio. Evidentemente, esto ocasiona la desaceleración de la economía, pero a largo plazo todo retornaría a la normalidad.

desplome de los mercados
Latinoamérica se ha visto fuertemente afectada, con grandes pérdidas en Argentina, Brasil y México.

Petróleo en caída libre

La situación se tornó más compleja con la caída de los precios del petróleo en más de un 20%, un hito similar al ocurrido en 1990, cuando las directrices de la OPEP no lograron estabilizar el valor del crudo. En consecuencia, se espera el desajuste en los sectores de la economía que dependen de este recurso energético.

Mientras tanto, la incertidumbre se apodera del mercado y los inversionistas aún no obtienen respuestas que aclaren por cuánto tiempo tendrán que hacerle frente al impacto del coronavirus. El brote cada día se extiende, mermando las capacidades económicas de diferentes países.

La volatilidad del ámbito bursátil continúa ocupando los principales titulares. Y es que Wall Street reflejó un descenso del 7,5%, lo que sitúa al mes de marzo en medio de una crisis, quizás la peor desde el 2008 en Estados Unidos, lo que motivó a la Casa Blanca a anunciar nuevas medidas económicas.

Valor de las acciones

Las expectativas que los inversores mantienen sobre el futuro, es lo que define el precio de las acciones. Un valor quizás subjetivo, pero que se adapta a un índice bursátil que se convierte en marco de referencia para miles de personas. El consenso determina cuánto vale una empresa que registra activos en bolsa.

En época de crisis, las personas entran en pánico, generando un serio desequilibrio entre la oferta y la demanda. Quienes van a comprar quieren hacerlo con precios bajos y entre tanto, se hunden las acciones. Los conservadores ven en los Bonos del Tesoro de EE.UU. una opción para conseguir rentabilidad y seguridad en tiempo prudencial.

Desplome de los mercados en Latinoamérica

Paralelamente, las bolsas latinas se han visto fuertemente golpeadas por el coronavirus, pues gran parte de estos países continúan enfrentando serios obstáculos al ser productores petroleros. Argentina es uno de los más vulnerables, su principal mercado registró una baja de 13,75, hubo variaciones en el tipo de cambio y pérdidas en la industria de materias primas.

De igual manera, Brasil tuvo una caída de 10,03%, situándose en 88.158 puntos en la Bolsa de Sao Paulo (Bovespa). Más de 20 millones de dólares ha perdido Petrobras, mientras que México sigue en la lista con 6,42% en la jornada, seguido de Colombia y de Chile con el alza del dólar frente a la moneda local.

Todo parece indicar que esta semana cerró con la segunda caída histórica, ponderada en 7%, por lo que Hall Street tomó la determinación de suspender las cotizaciones y cancelar operaciones mientras retorna la calma en el mercado financiero.

Por Ceci

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