Cantabria

Los sindicatos manifestaron su rechazo ante los posibles ajustes de salario y reducción de personal, pese a que oficialmente se habla de estrategias para mantener la producción

Al igual que otros sectores económicos, la industria automotriz en Cantabria se encuentra en buscas de estrategias para mantenerse a flote y superar la crisis generada por la pandemia, por lo que estiman reducir los costes en un 28 por ciento. 

Así lo dio a conocer la junta directiva de Nissan, la cual informó que las pérdidas salariales llegarán al 40 por ciento, tras el cierre de las plantas en Barcelona. En lo que respecta a Cantabria, garantizar la operatividad es todo un desafío, pues allí se mantiene una plantilla de 530 trabajadores dedicados a la fabricación de discos de freno y otras autopartes, también para Renault.

Recorte salarial

Ante esta realidad, los líderes sindicales en España se mantienen en alerta debido a que el Comité de Nissan indicó que se necesita minimizar los costes hasta en un 28 por ciento para poder mantener intactos los puestos de trabajo. Las reacciones fueron inmediatas, puesto que se trata de ajustes drásticos.

Paulatinamente, la compañía informó que tienen en mente realizar una cuantiosa inversión en euros para incrementar el volumen de la producción en Cantabria. Aunque aún no está claro si pretenden aplicar rebajas salariales, oficialmente mencionan la posibilidad de disminuir en general los salarios en un 15 por ciento y eliminar la figura de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), a fin de que se labore 4 días a la semana.

Cantabria

Excedente de personal

Representantes de Nissan han comentado que al estudiar todas las propuestas, están contemplado un recorte salarial, pero se haría gradualmente. Por tal motivo, los sindicatos han expresado su inconformidad, rechazando los argumentos de Nissan, debido a que en el 2003 se efectuaron una serie de inversiones, mientras las fábricas estaban saturadas de personal.

Analizando con detenimiento la nómina, subrayan que para el 2023 aún existirá un excedente de 90 personas y ante la amenaza de despidos, lo más prudente sería ajustar los costes. Sin embargo, no es la primera vez que se toca el tema en la Zona Franca.

Eduardo Seco, portavoz del Comité en Cantabria, indicó que se trata de una directriz netamente institucional, en detrimento de la nómina, considerando que los intereses personales de la plantilla de trabajadores pasan a un segundo plano frente a la viabilidad y los proyectos de la empresa, hecho que se percibe como un sacrificio.

La experiencia ya es conocida en otras plantas de Nissan en España, las cuales han ido directo al cierre sin tomar en cuenta ninguna garantía ni las condiciones laborales del personal. Para los sindicalistas, estas son acciones regresivas e inmorales, razón de múltiples protestas, en vista de que a su juicio, Nissan busca costear su plan industrial con el recurso humano.

Desde que se notificó el cierre de las fábricas en Barcelona, la incertidumbre se extendió hasta Cantabria. La planta de Ávila se ha mantenido operativa, superando las limitaciones económicas. Entre tanto, Gianluca de Ficchy, presidente de Nissan Europa, aseguró que estas sedes seguirán abiertas, manteniendo su plan estratégico, ya que con esta producción se nutren las sucursales de Francia y del Reino Unido. 

Aunque en la planta de Ávila ya no se fabrican camiones, los trabajadores continúan esperando el tan anhelado plan industrial, con ERTES que se abrieron hace más de un año. Por ahora, en Barcelona iniciaron los trámites alusivos al cierre formal de la compañía, por mantenerse en un margen de fabricación inferior a su capacidad.

Por Ceci

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