7 marcas de moda española narran la contemporaneidad a través de tejidos y las geometrías.

  • los camuflajes caleidoscópicos de Agatha Ruiz de la Prada
  • los collages de alta costura de Juan Vg
  • la inocencia redescubierta (entre centímetros de transparencias color leche) de Otrura
  • el nuevo barroco que se encuentra con la mitología (la simbología y los estilos) de la Antigua Grecia de Hoss Intropia
  • la arquitectura sostenible de Ernesto Naranjo
  • La sensualidad abiertamente imperfecta de Ángel Schlesser
  • el bonton anti-bon de Roberto Torretta

Hay 7 nombres, 7 colecciones, 7 previsiones de moda otoño-invierno 2022-2023

en la 75ª edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Organizada por IFEMA MADRID con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, la semana de la moda española, celebrada en la capital del 9 al 13 de marzo, ha reunido en la pasarela a 44 nombres españoles, entre los que se encuentran proyectos recién nacidos a los que hay que echar un ojo (y vestir) y las grandes certezas de la historia de la moda.

Un éxito previsible

Este es augurado por las cifras de producción y distribución dedicadas a la industria de la moda española. A pesar de la actual situación mundial provocada por la pandemia, de hecho, la producción de moda en España en 2020 aumenta un 17% respecto a las cifras de 2019.

En 2021, son casi 9.000 las empresas que conforman el tejido empresarial español de la moda y que emplean a 135.000 trabajadores. Más del 50% exporta parte de su producción a otros países.

En cuanto a la distribución regional, el 31% de la producción en 2021 se concentró en Cataluña, seguida de la Comunidad Valenciana (27%), Galicia (12%), Madrid (5%) y Andalucía (5%).

La clave del éxito es probablemente el esfuerzo por integrar los tejidos y fibras sostenibles en los modelos de las empresas que, en respuesta a las demandas de los consumidores, producen colecciones cada vez más ecológicas.

Una apuesta por las prendas duraderas y atemporales en un intento de reeducar al cliente para que compre mejor, se aleje de la moda rápida y promueva la conciencia de que menos es más.

Agatha Ruiz de la Prada

Los tejidos cobran una segunda, tercera, cuarta, definitivamente, nueva vida, y los cócteles de color inesperados, en Agatha Ruiz de la Prada la moda se crea caminando por la línea de la personalidad expresada y la funcionalidad declarada.

Ángel Schlesser

Volviendo a los orígenes, en busca de la sencillez, de la versatilidad, de la elegancia, de la moda atemporal, es a partir de estas bases que el Otoño Invierno 2022/2023 de  Ángel Schlesser, podríamos llamarlo otoño en la ciudad, dedicado al minimalismo que siempre ha distinguido a su marca.

Juan VG

Todas las colecciones de Juan VG, tienen un objetivo: recrear cada vez una nueva estética «¿cómo? le encanta desmontar y volver a montar trajes, corbatas, camisas, ropa seria, y convertirlos en nuevas mezclas, looks contemporáneos, metropolitanos y dinámicos. Su colección es un ramillete de prendas sin género, completamente recicladas, que se caracterizan por el paralelismo entre los cortes de más y de menos.

Ernesto Naranjo

nos invita a su personalísimo after party y un atardecer descalzo con vistas a las Islas Baleares. Su otoño-invierno 2022-23 es un reflejo de los deseos de un pueblo que vuelve a poblar el mundo y sus maravillas. Todo ello se traduce en detalles de metal líquido, atrevidas transparencias y asimetrías, referencias vintage, paletas de colores contrastados.

Hoss Intropia

El espíritu mediterráneo de Hoss Intropia, entre lo sofisticado y lo bohemio, es el esqueleto que tejen las colecciones, sus detalles manidos, sus volúmenes bucólico-étnicos.

Otrura

Escribir un nuevo vocabulario hecho de lenguajes y nuevos materiales es la tarea de Otrura, y del equipo de diseñadores que lo componen, liderados por Sergio De Lázaro, que se define como una persona que sólo quiere expresar su creatividad.

El resultado es un compuesto de alta costura con importantes conocimientos técnicos y una visión de futuro de muy largo alcance. Una sastrería que sobrevive a las temporadas y a las tendencias y que está intrínsecamente bordada en la base de cada colección.

Roberto Torretta

entre el algodón japonés y el punto lamé, pinta sus siluetas esenciales, existenciales y muy deseables del otoño/invierno 22/23. La colección es sostenible tanto en el diseño como en la producción.

Entre otras cosas, utiliza la tecnología CAD para el corte de las prendas, con el fin de eliminar prácticamente los excesos. El objetivo es concienciar sobre el medio ambiente, tanto mediante el uso de tejidos sostenibles como profesando la moda lenta, la misión es crear armarios que sean una inversión a medio plazo.

 

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